El coquito de Brasil es el fruto seco de mayor tamaño. Su árbol, que puede alcanzar más de 40 metros, da unos frutos esféricos de color marrón oscuro parecidos a los cocos grandes de cáscara dura y leñosa.
Se encuentra en los bosques amazónicos de Perú, Bolivia, Colombia, Venezuela y Brasil.
Durante siglos su fruto fue un producto imprescindible en la dieta de las tribus indígenas, ya fuera crudo o mezclado con raíces como «Leite de Castanha».
Los primeros importadores europeos de este producto fueron los mercaderes de los Países Bajos a principios del 1600.