El Girasol (Helliantus Annuus) se cree que es originario de América del Norte. Los primeros restos encontrados datan del 3000a.C. y muchos arqueólogos creen, incluso, que el Girasol fue domesticado antes que el maíz. Las tribus indias lo sembraban en la zona de la actual Arizona y México y lo empleaban con fines alimenticios. El producto fue traído a España por los conquistadores en el siglo XVI y se distribuyó por toda Europa. En el siglo XVIII fue un cultivo muy popular. Después de la prohibición, por parte de los monjes ortodoxos de una gran parte de grasas y aceites, al estar el girasol exento de dicha prohibición, su cultivo se desarrolló espectacularmente en el Este de Europa.